Contacto

Marcar una línea segura, con puntales fijos, arcos a buena sustentación. Es una sobria arquitectura llevada de la mano del pintor que ha resaltado en cada milímetro su fachada, variedad de elementos, rematados por las aristas más finas y un majestuoso color como su verdadera realidad.
Transformado. Sobre un lago turbulento intenta mantenerse a flote.
Se ha quedado tan fino como un papel pero no hay transparencia. Su identificación, divisa como el resto de las ganaderías.
¡Olé! Caballo español sin caballero, animal inteligente, indómito en libertad. Sí, comprendo, ha llegado a suplantar a un manido "señorito andaluz".
Las rejas saben de sus intenciones, separan, aíslan y protegen de un exterior maltratado.
Y él, en su apariencia altivo, espera el momento para su nuevo paseíllo. Un fondo necesariamente esperanzador atrae nuestra mirada.
El toro debe salvar el rejón.

MONCHOLC, hasta hoy. Pág: 96