Libertad del socialismo Español

Libertad del socialismo Español

Sentado, con los pies en la tierra, espera sin impaciencia, deseoso y con la seguridad de que esto acabará.  
Su persona se observa desde un plano inferior, los que la vemos  sentimos su superioridad. Nuestra   tierra   está hundida  y desde   ella aparece imperturbable, en concentración. 
Sus manos se aferran a los pinceles, su  verdadero  y medio  real  para manifestar su pensamiento inalterado, su sentir, a pesar de estar atenazado por  la  pesada  cadena del inmovilismo. 
Han cubierto sus ojos,  su  voz  y  manos  están  limitadas    para manifestarse libremente,  un  candado  lo  asegura,  cerrado  por  mano  ajena  que  aún  no pudo abrir.  
A pesar de todo, su paleta, que  es  portadora  de  todos los colores con los que  su   obra   habla,   ha   mantenido  siempre el  espacio  abierto a  esa verdadera libertad que todos consideraron  como estandarte  de  una   nueva  y codiciada aventura, de altos vuelos, que algunos  dejaron perecer.  
La suya sí vuela y sí se traslada, mensajera de la verdad.
No se ha dejado engañar por la vida acomodada,  no  ha perdido su esperanza en que la gran  mayoría  reconozca esa llamada y la haga propia.

MONCHOLC, hasta hoy.  Pág. 92.
                        Dra. Abad