Espinas españolas

Espinas españolas

Fueron y ahí están. 
Pero es que siguen. 
Las reflexiones  quedan a la elección  individual de cada observador, pero yo sí estoy  en  ese  escenario,  es mi  mundo y claro  que  el  de todos aquellos que conmigo viven los  problemas de nuestra sociedad. 
Inconformismo ante el esfuerzo en  el  trabajo. Reivindicaciones que son dirigidas, qué importa ya la  responsabilidad por el quehacer bien terminado. 
Fáciles ingresos, interés por la mediocridad.  
El balón, desde ayer, medio de oxigenar y desviar la atención de aquellos indiferentes a  los verdaderos problemas. Pantalla que oscurece la lacra de la  droga y «los últimos coletazos del terrorismo».  
Rechazo el desafortunado comentario con el que algunos intentaron evadirse. Estamos preparados   para contemplar y analizar el  pensamiento inmerso en esta obra. 
Yo no voy a negar estas realidades que de forma tan clara nos presenta el pintor. El nos abre un espacio al  optimismo  mostrándonos la riqueza de la naturaleza nada alterada con el tiempo. 
Profundo horizonte entre árboles que han sido observadores también del paso del mismo, inmensos troncos de  copas  repletas  de  riqueza.  
El otoño es una estación más en su ciclo anual. La Humanidad debe pensar qué hacer con el suyo. 

MONCHOLC, hasta hoy.  P.  84
               Dra. Abad.