Cultura española

Cultura española

Tengo que reconocer que no es una obra que me  impresione anímicamente. Es posible que el fondo sea tan tajante y  crudo que mi rechazo a esa  verdad   responda  indirectamente  a  la propia fuerza de la obra. 
Dos cosas destacan cuando se observa con detenimiento, por un lado el medio  para  resaltar  el  tema,  un  inmenso  paisaje, campos variados atravesados por un camino donde se detienen dos animales, ante la garra dominante del color. 
La mirada se  dispersa  en  un  primer  instante  acaparando  el mínimo detalle, desde el caserío al matorral en flor, las lindes de una  propiedad,  se  alternan  meseta  y  llanura,   y  después  se concentra  aproximándonos al camino. 
Las piedras se cuentan y sobre ellas han caído. 
Ante  esta  profundidad  impresionante   se  reafirma,  animales despojados de su  racionalidad  transitan  portando  lo  que  les queda por su mal hacer. 
Las Artes despreciadas en el suelo, en un primer nivel la pintura antes olvidada. 
Mantiene  en   el   serón  el  último  estandarte  de  la  «cultura».
Delante, joven e inconsciente, porta el otro un hilo de donde ya pocas letras quedan en su sitio. A pesar de esto,  Ellas  no  han cambiado su esencia porque hombres y mujeres perseveran.
 
MONCHOLC, hasta hoy.  P, 86.
    Dra. Abad.