Abandono

Abandono

1978
Sustentó buenas posaderas.
Despojada de vivienda, calor de hogar residual.
Unos pilares recordarán sus buenos días.
Ha crecido la naturaleza exigiendo su lugar y la respeta.
Escuchó del mundo inexistente y ha superado la destrucción posterior.
Hay que reconocerle que estuvo en manos de buenos silleros.
Equilibrio de colores, figura y compostura, nos dá la espalda.

Dra. Abad